El grupo de
trabajo 2 de la Comisión 7 de la Federación Internacional de Agrimensores (FIG)
presenta una valiosa perspectiva sobre la evolución que ha experimentado en los
últimos 10 años, desde su lanzamiento inicial, el enfoque adecuado al propósito.
La publicación analiza la situación actual de dicho concepto, así como las
lecciones obtenidas de una amplia variedad de estudios de caso en distintas
regiones del mundo, examina además las estrategias para instrumentar dicho
enfoque y formula una serie de recomendaciones para el futuro.
Dentro este
marco lo prioritario es la flexibilidad técnica, la simplificación de los
procesos, la inclusión, la participación de la población y lo significativo es
su adaptabilidad a diversos contextos políticos, sociales y culturales. Dicho
con otras palabras: se trata de soluciones que buscan priorizar la cobertura y
facilitar el acceso a los catastros y registros de toda la población, permitiendo
a la vez, que el desarrollo institucional se pueda proyectar en el tiempo con
mejoras sucesivas que vayan acompañando las demandas de la sociedad.
Con el fin de
ilustrar como se viene presentando la evolución de esta orientación se
presentan casos de países situados en distintos continentes, por ejemplo,
África, Asia y América Latina, dónde se han formalizado millones de parcelas.
Los autores proponen estrategias para escalar soluciones mediante el
sostenimiento del apoyo político, fomentando las alianzas público-privadas, la
sostenibilidad operativa, el fortalecimiento del desarrollo de capacidades y el
refuerzo de la legitimidad y la confianza en las instituciones.
El análisis de
los casos revela que si bien la tecnología o más ampliamente la transformación
digital, considerando ésta como la integración de innovaciones técnicas en una
organización y los cambios que produce en su funcionamiento y en cómo entrega
valor a la sociedad es un gran facilitador, el éxito a largo plazo depende más
de factores políticos, institucionales y humanos.
La formalización
de derechos es un primer paso, pero para que las personas se mantengan dentro
del sistema en el tiempo es necesaria una comprensión de los beneficios que
aporta, lo cual representa un profundo cambio cultural e intergeneracional. Por
otro lado, la participación de las comunidades es vital, junto la transparencia
y la exposición pública de los resultados en los procesos de definición de
derechos en el territorio.
Asimismo la
gobernanza del sistema debe estar consolidada una vez concluidos los proyectos
con el fin de conseguir que “la rueda gire” o, dicho de otro modo, desplegar
las tareas de mantenimiento. En este aspecto, debe prestarse mucha atención a
la descentralización funcional, de manera que el sistema catastral atienda al
principio de subsidiariedad, aunque manteniendo estándares que posibiliten una
integración sistémica de la información catastral y territorial. Las reformas
en la legislación es otro punto a considerar en lo relacionado a delimitar con
claridad la distribución de competencias, atribuciones, funciones y
coordinación interinstitucional de los organismos que intervienen en la administración
del territorio que, además del catastro y el registro, pueden incluir a otros
niveles y áreas de gobierno como, por ejemplo, los gobiernos locales o sub-nacionales,
la administración de tierras del estado, etc.
En cuanto a los testimonios de expertos sobre la adopción del enfoque adecuado al propósito, se han destacado opiniones que van el sentido que el empleo de aplicaciones móviles en campo integradas con sistemas GNSS, en conjunto con la participación directa de la población en la determinación de los límites de las parcelas, incrementa la confianza de la población; en tanto que los procesos y requisitos simplificados han conseguido derribar barreras para que los servicios sean accesibles y de bajo costo para las comunidades y población de bajos ingresos. Además se mencionó al apoyo político como gran parte de la solución con miras de llevar adelante reformas y transformaciones en los sistemas de catastro y registro, y la generación de sostenibilidad técnica y financiera de manera de convertir a una intervención en forma de proyecto en una infraestructura de información territorial con capacidad de mantenimiento y renovación a nivel de datos y sistemas.
En un breve
resumen, las conclusiones presentadas muestran que en enfoque adecuado al propósito
ha dejado de ser un conjunto de ideas alternativas para convertirse en el “enfoque
por defecto” y la base de la práctica moderna en los proyectos de administración
del territorio. Los ejemplos de las implementaciones a escala global han demostrado
resultados transformadores a nivel de escalamiento, bajo costo y equidad de
género (más derechos inscritos a nombre de mujeres). La consecución de la
sostenibilidad pasa por lograr un profundo arraigo entre las instituciones del
Estado, por desarrollar alianzas público privadas y por obtener recursos de los
servicios ofrecidos a los ciudadanos.
La tecnología actúa
como facilitador no siendo una solución por sí misma. Aunque las herramientas
para la captura de datos y las aplicaciones móviles hayan mejorado
significativamente la viabilidad técnica, como ya se ha señalado, el éxito a
largo plazo depende más de lo que esté preparada la política, las instituciones
y el recurso humano. En este aspecto, la tecnología debe aplicarse siguiendo la
máxima de la cobertura por sobre la precisión, esto es priorizando asegurar
derechos para la mayoría en lugar de buscar una elevada exactitud técnica para
unos pocos. En cuanto a los profesionales se observa una evolución del rol de
los agrimensores y profesiones afines, hacia la gestión del sistema e infraestructura
de datos fundamentales conexos, la supervisión técnica y el control de calidad de
los levantamientos catastrales y como guía técnica en los procesos
participativos, actuando como asesores que proporcionan una orientación y
colaboración directa con ocupantes y/o propietarios en la demarcación.
En definitiva, la
implementación del enfoque adecuado al propósito enfrenta desafíos
multidimensionales que requieren estrategias integrales que incluyen reformas
en la legislación, fortalecimiento institucional, inversión en tecnología y
capacitación y que este orientado a un enfoque participativo que sea garantía
de su legitimidad. Los ejemplos internacionales demuestran que, aunque los desafíos
son significativos, existen soluciones prácticas disponibles y adaptables a cada
situación.
Como ha señalado
en el prólogo el presidente la Comisión 7 de la FIG, Profesor Rohan Bennet: “Por
encima de todo, la publicación refuerza un principio central: los proyectos de
administración del territorio no son un fin en sí mismos. Deben ejecutarse en
plazos y a costos razonables, generar beneficios sociales, ambientales y
económicos tangibles, y mantener la capacidad de ser actualizados, mejorados y
mantenidos a lo largo del tiempo”.
En cuanto al
contenido del documento, el mismo dispone de cuatro prólogos, una introducción
en la que se hace referencia a la evolución del concepto de administración del
territorio adecuada al propósito, a los objetivos y a la metodología y
estructura; un segundo capítulo relacionado con el estado de la adopción del
enfoque adecuado al propósito; una tercera parte en la que se abordan las lecciones
aprendidas de los casos presentados; un cuarto capítulo dedicado a las estrategias
utilizadas en la implementación; y una quinta parte que trata sobre el camino
hacia la seguridad universal en la tenencia de la tierra y recomendaciones.
Para finalizar se incluye la bibliografía, la biografía de los autores y un
apéndice que contiene un listado de expertos entrevistados.
El enlace para acceder a la publicación es el siguiente: https://www.fig.net/resources/publications/figpub/pub87/figpub87.asp

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